Detrás de la maraña de eventos cotidianos agonizan las palabras,
y por momentos tu recuerdo se asoma, pálido, como un sol entre los velos grises de la mañana.
¡El silencio duele, el silencio asfixia! en el agonizan los recuerdos.
Y fluye el tiempo entre las rocas, hasta difuminar cualquier esperanza
¡Rio estigia de cadáveres y huesos!
Ahogas la esperanza y sepultas en el olvido los renuevos que brotaron con el alba.
“Lasciate ogni speranza, voi ch'entrate”
—Miguelan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario