Este espacio guarda las páginas de mi tiempo: recuerdos, preguntas, historias, lo pensado y lo sentido.
Camina conmigo, sin prisa y descubramos qué revela cada letra al volver a la vida.
Debo ser sincero con ustedes: cuando el niño se fue, se extinguió con él la imaginación desbordada y la capacidad de erigir castillos sin cimientos.
No me reconozco como creador de historias ni como inventor de cuentos; mi oficio es otro: recoger lo que otros descartan, lo que no se atreven a decir o no encuentran cómo nombrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario