lunes, 22 de diciembre de 2025

GATOESÍA



 Un gato,

¿quién tuviera un gato…?

porque de repente te vas dando cuenta

de que esta ciudad

te transforma,

te traiciona,

te miente

y te escupe las verdades en la cara,

en los ojos,

en los poros

y hasta por debajo de los miedos.

Un gato

¿quién tuviera un gato?

Porque sientes,

crees,

calculas

y percibes

que ese gato,

ese God damn gato,

vendrá con sus garras

a lastimarte la soledad;

a juguetear con tus sueños,

a ronronearte las entrañas;

y a mirarte

con esos ojos verdes

e indolentes,

fríos y cautivadores,

para desgarrarte las nostalgias.

Sí,

esta ciudad te transforma

y se va metiendo

como las garras de un gato,

de un puto gato,

en el intelecto de tu conciencia.

Y te va aplastando

suavemente,

como los pasos de un gato,

hasta que explotas

y comienzas a escribir,

en una noche de luna:

“Un gato

¿quién tuviera un gato?

un puto gato

para borrar lo que le hace falta a este espacio,

a este vacío,

a esta noche.

A esta noche

y a estas noches…

para que siga creyendo,

con toda humildad,

que somos sus siervos,

sus putos siervos”.

 

—Ciro Granados, El Halcón

10/4/2025 22 horas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario